Examen del mercado inmobiliario

Con el objetivo de pulsar la opinión directa de los profesionales implicados en la actividad inmobiliaria, Andalucía Inmobiliaria reunió un año más, en torno a un Foro-Almuerzo, a representantes de consultoras, tasadoras y bancos, así como de otras entidades y organizaciones directamente relacionadas.

En concreto, en esta ocasión acudieron al encuentro, que se celebró el 5 de abril en el Club Antares de Sevilla, María Monasterio (Aguirre Newman), Juan José Sánchez (BBVA), Felipe Daza y Álvaro Rojas (Realtis), Guillermo Macpherson (Macpherson Consultores), Alfredo  Fernández (JLL), Pedro Zubiría e Íñigo Galán (Inerzia Asesores Inmobiliarios), Iñigo Molina y Jesús Anaya (CBRE), Luis Miguel Martín Rubio (Ontier despacho de abogados), Gregorio Abril y José Ignacio Choza (ST Sociedad de Tasación), Antonio Pablo Romero y María José Muñoz (Krata), Eva Buñuel y Alejandra de la Calle (Altamira Asset Management) y José Gamero (MLS Sevilla). Moderó la mesa Iñigo Galán, acompañado en la tarea por Iñigo Molina y Luis Miguel Martín Rubio, los tres miembros del Consejo Asesor de esta revista presentes en el evento.

Cada vez son más los datos que acreditan que el mercado inmobiliario se recupera, no por igual en todos los segmentos ni en todos los escenarios, pero la senda de mejora iniciada en 2014, que tuvo su continuación en 2015, parece consolidarse. La inercia del movimiento generado desde entonces en el sector es, a juicio de numerosos expertos, imparable.
Las elevadas inversiones inmobiliarias, que han propiciado una fuerte entrada de capital en el mercado nacional, también están teniendo como consecuencia la escasez cada vez más acusada de activos de calidad en los mercados más demandados, esto es Madrid y Barcelona, lo que está provocando un aumento del interés en otras plazas secundarias, incluidas las principales ciudades andaluzas, y un incremento de la actividad de promoción inmobiliaria.
Los informes de las principales consultoras que operan en los mercados español y andaluz permiten conservar el optimismo para un 2016 en el que seguirá fluyendo el capital, merced a las inversiones, y en el que los mejores activos seguirán agotándose, ante las expectativas de rentabilidad generadas.
Un elemento fundamental despierta las lógicas reservas entre los profesionales y empresarios del sector: la incertidumbre política generada en el país desde que en diciembre de 2015 se celebraran unas elecciones generales que dejaban el país ‘en suspenso’ y que hoy, cuatro meses después, no ha experimentado avances. Esta incertidumbre, que según numerosos responsables de consultoras está ralentizando la reactivación ante la inquietud de numerosos inversores que están a la espera de que la situación se clarifique, no es suficiente, no obstante, para detener el proceso iniciado. “El interés que despiertan España en general y Andalucía en particular no desaparecen por el inmovilismo político”, aseguran voces expertas.
Y más allá del interés inversor, otras muchas cifras reafirman la mejoría de la salud de la industria inmobiliaria: en el segmento residencial, aumentan paulatinamente las viviendas iniciadas, los visados de obra nueva, las transacciones, los alquileres y la financiación hipotecaria, al tiempo que los precios se consolidan e incluso experimentan leves subidas en enclaves concretos; síntomas todos ellos de que el resurgimiento está en marcha, aunque no en todos los aspectos al mismo ritmo.
En Andalucía, el producto destinado a turismo residencial y vacacional, incluido el suelo en costa, así como el local comercial, el industrial de uso logístico y los inmuebles en los cascos históricos de las capitales susceptibles de ser destinados a apartamentos turísticos, además de la rehabilitación edificatoria, están llamados a ser los segmentos más dinamizadores de un mercado inmobiliario que invita al optimismo.

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