Edificación rumbo al Horizonte 2020

 Innovación más internacionalización es, sin duda, el binomio imprescindible para el futuro del sector español de la edificación: innovación para conseguir diferenciarse de la competencia e internacionalización como alternativa al paralizado mercado doméstico.

Responsable técnico de Edificación y Obra Civil en CTA
David Páez

Lejos del derrotismo que ha contaminado el ánimo de este vapuleado sector, existe un futuro y existen oportunidades de crecimiento, pero hay que trabajar muy duro para alcanzarlas. El 7º Programa Marco (7PM) de la Unión Europea y su sucesor, denominado Horizonte Europa 2020, constituyen un marco financiero sin parangón para apostar por la innovación y la internacionalización y ofrecen líneas de financiación específicas para el sector de la edificación. Adecuar nuestras empresas al alto nivel de competitividad exigido y conseguir las alianzas necesarias para aprovechar estos programas europeos supone todo un reto que no podemos dejar pasar.

Pese a los estragos de la crisis, el sector tiene que reaccionar y evolucionar hacia un nuevo modelo empresarial a una velocidad muy superior a la que planificaba. En la época de bonanza, el sector español de la edificación atesoró una experiencia y capacitación profesional, un músculo empresarial y una estructura que urge capitalizar.

Los programas comunitarios de estímulo de la I+D+i (7PM y Horizonte 2020) ayudan a innovar porque ofrecen un apoyo financiero muy favorable, ya que son ayudas a fondo perdido y de cuantías muy elevadas. Asimismo, participar en los consorcios internacionales que concurren en estos programas europeos facilita a las empresas trabajar en una red internacional y conocer mejor su cadena de valor: desde proveedores a clientes, pasando por competidores en otros mercados, lo que facilita las alianzas comerciales o el establecimiento de antenas en otros países. A finales del presente año, termina el plazo de presentación de propuestas para el 7º Programa Marco y todavía hay posibilidades de participar.

Supone una ventaja adicional el conocido interés de las autoridades comunitarias por favorecer la participación en estos programas de las pymes, para las que hay convocatorias específicas, además de puntuarse adicionalmente su participación en la evaluación de los consorcios. Esto supone una oportunidad para el tejido empresarial español de la construcción, y especialmente el andaluz, dada su atomización y reducido tamaño empresarial.

En el marco de estos programas europeos, existen asociaciones internacionales público-privadas (PPP, de sus siglas en inglés Public Private Partnership) con apoyo de la UE para establecer la hoja de ruta de la innovación por sectores de actividad. En el caso de la edificación, existe desde 2010 la PPP Energy Efficient Building (EeB o Edificios eficientes energéticamente), cuyas convocatorias temáticas son las únicas en que España lidera el ranking de países europeos por retorno vía financiación de proyectos. Como decíamos, la experiencia y capacitación profesional alcanzada durante el periodo de crecimiento es un valor diferencial que tenemos que aprovechar.

El próximo diciembre, se cerrarán varias convocatorias incluidas en esta PPP, entre las que se encuentran desde una línea para mejorar la eficiencia energética de los edificios históricos hasta otra de nuevos materiales para “ventanas inteligentes”, pasando por una de integración e interacción entre edificios y sus redes eléctricas y de climatización con los sistemas de generación y almacenamiento de energía, y así hasta un total de 9 convocatorias temáticas con un presupuesto global disponible de 140 millones de euros.

Las oportunidades no son nada desdeñables y todavía hay consorcios en gestación en los que es posible participar. Precisamente las pequeñas y medianas empresas del Sur de Europa son de las más solicitadas por estos consorcios, ya que su participación es especialmente valorada por las autoridades europeas. No obstante, también es cierto que hay que tener presente que la tasa de éxito de los proyectos presentados se sitúa en una media del 23% para estas convocatorias de Energy Efficient Building. Es decir, sólo uno de cada 4 proyectos de media consigue la financiación, lo que indica el alto nivel de competencia y lo importante que es buscar los mejores aliados.

En el Horizonte 2020, el escenario de evolución es muy favorable para las empresas, ya que la UE ha anunciado que cada vez se va a incentivar más las actividades de I+D+i más cercanas al mercado y alejadas de la investigación básica, incluyendo la normalización, certificación y demostración.

En la actualidad, las actividades de construcción, junto con el transporte de materiales de construcción y productos, representan alrededor del 40% del consumo total de energía en Europa, que genera un 36% de las emisiones de CO2. En marzo de 2007, el Consejo Europeo fijó objetivos claros para 2020: aumentar la eficiencia energética para lograr una reducción del 20% del uso total de energía (por debajo de los niveles de 2005), el 20% de contribución de las energías renovables al consumo total de energía y el 20% de reducción de gases de efecto invernadero, por debajo de las emisiones de 1990. Con estos objetivos, las posibles líneas de innovación en edificación son innumerables.

El atractivo financiero de los programas comunitarios de ayuda a la innovación no tienen parangón a nivel nacional ni regional y, dadas las perspectivas económicas, es muy probable que no lo vuelvan a tener. Las empresas españolas y andaluzas tienen que estar preparadas para competir en Europa por esta financiación y no ya al amparo de pequeñas parcelas como el Fondo Tecnológico de la UE, específico para España y especialmente beneficioso para Andalucía, que finaliza en 2013. En Andalucía, la Agencia Andaluza del Conocimiento apoya a las empresas para concurrir a estos programas, mientras la Agencia IDEA cuenta con algunas líneas de apoyo para la internacionalización de la I+D+i. En el caso de Corporación Tecnológica de Andalucía, asesoramos a nuestras empresas miembros para articular y/o participar en proyectos europeos de este tipo. Y, por supuesto, a nivel nacional, las empresas cuentan con la inestimable ayuda del CDTI, a quien pueden recurrir para ampliar información sobre estas convocatorias (www.cdti.es).

Rumbo al Horizonte 2020, las empresas andaluzas deben avanzar con decisión y seguridad. Hay que despojarse de recelos y complejos para dar un salto definitivo al escenario europeo con la vista puesta en el mercado global. Innovar e internacionalizar, sabemos que la receta no es sencilla, pero tenemos oportunidades para intentarlo y no las podemos desaprovechar. Ai

 

David Páez

Responsable técnico de Edificación y Obra Civil en Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA)

 

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