“Por primera vez en la historia Marbella está atrayendo a las marcas internacionales”

Ricardo Arranz de Miguel

Presidente de la Asociación Nacional de Urbanizadores, de la Federación Andaluza de Urbanizadores y Turismo Residencial y de Villa Padierna Hotels & Resorts

Nacido en Aranda de Duero (Burgos), Ricardo Arranz llega a Málaga con 19 años para cursar estudios de Económicas y Empresas, en los que se doctora. Al terminar la carrera fundó Pentágono Sistemas de Seguridad, empresa de la que fue presidente hasta su fusión con PROSEGUR, donde pasa a ser consejero. En 1982 funda, junto a Tomás Pascual, presidente del Grupo Leche Pascual, el Grupo Inmobiliario ARRANZPASCUAL, del que fue presidente ejecutivo durante 15 años y con el que desarrolló urbanizaciones tan destacadas como La Quinta Golf & Country Club Resort, Real de los Monteros Resort o la Quinta Fuerteventura Resort.


En 1997 funda el Grupo R.A. CAPITAL, hoy Villa Padierna Hotels and Resorts, del que es presidente ejecutivo y accionista único. Villa Padierna Hotels and Resorts desarrolla urbanizaciones de lujo, hoteles, campos de golf, centros comerciales…, y tiene intereses también en el sector agroganadero.
Ha sido presidente de diferentes entidades y asociaciones privadas y, actualmente, ostenta las presidencias de la Asociación Nacional de Urbanizadores y de la Federación Andaluza de Urbanizadores y Turismo Residencial.
Ha recibido numerosos premios a lo largo de su dilatada trayectoria, entre ellos, el Máster de Oro del Real Fórum de Alta Dirección, en reconocimiento a su labor en la presidencia de la marca Villa Padierna en el sector turístico e inmobiliario de la Costa del Sol; y el Premio a la Mejor Trayectoria Empresarial en los III Premios Ai.
A lo largo de esta entrevista, Ricardo Arranz se muestra muy positivo respecto a mucho de lo que está aconteciendo en la Costa del Sol y el Triángulo de Oro, pero especialmente con que una marca tan prestigiosa como la cadena hotelera W vaya a abrir hotel de lujo en Marbella, u otras como Four Seasons, Mandarin Oriental, Ritz Carlton o Peninsula estén buscando ubicación en la zona. “Ese era el salto que nos faltaba”, asegura con rotundidad.

 

El 5 de junio celebraremos en Villa Padierna la X Jornada de Turismo Residencial. Justo doce meses después de la anterior edición, ¿cómo ha evolucionado el sector inmobiliario en la Costa del Sol y el Triángulo de Oro?
Ya anunciamos en la última jornada que celebramos que los diez mejores años del Triángulo de Oro empezaban en ese momento y realmente eso es lo que ha ocurrido. Se están desarrollando muchos grandes proyectos, sobre todo en la zona de Estepona, que ha sido el municipio que se ha mostrado más ágil a la hora estudiar y poner en marcha los proyectos, respecto a lo que ha sido la concesión de las licencias. Esta agilidad ha propiciado que los fondos apostaran por poner ahí su dinero y podemos afirmar que Estepona está ya como en los años del máximo auge de la costa. Otra de las cosas que esta localidad también ha entendido, tanto el Ayuntamiento como el propio alcalde, es que tienen que apostar por la calidad y el lujo, y desde mediados del año pasado lo están llevando a rajatabla. No dan una licencia que no esté apoyada en un proyecto que vaya a ser positivo para el municipio.
En Marbella sigue pesando la losa del urbanismo…
La anulación del Plan General atascó el urbanismo en Marbella. Creo que es necesario que estos asuntos se resuelvan cuanto antes porque podría convertirse en un obstáculo para la entrada de inversiones. Marbella ha sido siempre un destino mimado por los fondos, junto a Madrid y a los dos archipiélagos. Y debería continuar siéndolo.
En Benahavís se están haciendo algunas cosas, pero todo con arreglo a un Plan General que tiene catorce años. A día de hoy, después de catorce o quince años, seguimos sin el nuevo plan que ponga orden en materia urbanística.
Más allá de Marbella, Benahavís y Estepona, nos han sorprendido gratamente municipios como Ojén o Istán, que forman parte también del Triángulo de Oro, todo lo que es la parte norte de la montaña, una zona de gran belleza y gran potencial. Allí se están desarrollando grandes proyectos o casas singulares que vienen a complementar el turismo de calidad que nosotros defendemos.

¿Se están poniendo en marcha solo proyectos residenciales o también hoteleros?
En este momento hay una atracción sobre ambos. Una gran noticia para la zona y para la actividad del turismo y el turismo residencial es que se ha anunciado ya que la cadena W va a abrir un hotel de lujo en primera línea en Marbella. También se va a anunciar que van a venir otras marcas tan prestigiosas como Four Seasons. Me consta que marcas como Mandarin Oriental y Ritz Carlton están muy activos y buscan ubicación. E incluso Peninsula. Creo que estos anuncios representan una auténtica revolución para la Costa del Sol y hay que aplaudirlo con gran entusiasmo.
Por otra parte, también están manifestando su interés otras marcas de hoteles más pequeñas, aunque algunas incluso más lujosas, como One & Only o Aman Resorts, de las que tenemos la certeza que tienen unas ganas enormes de implantarse aquí.

Una grandísima noticia…
Por supuesto. Por primera vez en su historia, Marbella está atrayendo a las marcas internacionales, tanto de cadenas muy grandes como otras importantes pero no tan grandes. Son proyectos de esta naturaleza los que nos convertirán en una Costa Azul o en un destino como Miami, por poner dos ejemplos. Ese era el salto que nos faltaba. Miami en su día tenía unos hoteles de muy poca categoría, y cuando empiezan a aterrizar todas las grandes marcas se convierte en el Nueva York de la costa.
Eso es además lo que necesita Marbella con vistas a no tener estos altos y bajos a lo largo del año. No podemos permitirnos una temporada baja, otra media y otra alta. Se tiene que romper para siempre esa estacionalidad. Marbella, por su clima, su seguridad y sus infraestructuras es sin ningún género de dudas el lugar de Europa que tendría que estar todo el año con una buena ocupación media.

¿Y por qué ahora? ¿Por qué llegan en estos momentos las grandes marcas?
En mi opinión fue un error en épocas anteriores no haberlas atraído. En realidad, ahora son ellas las que están en pleno auge y por tanto en disposición de hacerlo. Otro tanto de lo mismo pasó en Madrid, que es una de las mejores ciudades de Europa y nunca había tenido grandes marcas y hoteles de lujo. Ahora, también por primera vez en su historia va a contar con un Four Seasons y un Mandarin Oriental. Y todas las grandes marcas están buscando un sitio donde ubicarse en la capital de España. Madrid se ha convertido en una ciudad turística y de negocio importantísima, a la que también le faltaba esa pátina de exclusividad, del mismo modo que le faltan las marcas de lujo de restauración.
Somos con total seguridad el país que mejor restauración tiene en relación calidad-precio, pero no hemos logrado tener nunca ninguna marca de prestigio. Por fin se ha conseguido que a Marbella venga Nobu, una marca que tiene mucha fortaleza en las ciudades más importantes del mundo como Miami, Londres, Dubai o Abu Dhabi. Es una marca de comida japonesa que por fin hemos logrado que abra restaurante en Marbella. Sería importante que a partir de esta vinieran otras como Cipriani, porque dan un cierto glamour y complementan lo que ya tenemos. Es algo realmente importante.

En cierta medida lo que hacemos es aprovechar los proyectos de expansión de estas marcas y conseguir atraerlas…
La atracción ya existe. Las marcas quieren venir. Los fondos tienen dinero y están con voluntad de invertir, y hay empresarios internacionales que están dispuestos a llevarlo a cabo. Pero aunque lo estemos consiguiendo, seguimos necesitando que lo comprendan las administraciones, tanto las locales como la autonómica y la central, porque todo está coordinado. Cuando no hay un problema en Costas lo hay en Carreteras, o en un plan parcial o en cualquier otra cuestión. O simplemente en unas leyes de la Junta de Andalucía que se redactaron para paralizar el desarrollo urbanístico en su día, cuando justo ahora lo que necesitamos es recuperar el empleo y la creación de riqueza. Estamos con el paso cambiado. Podríamos conseguir atraer mucha más riqueza y crear mucho más empleo de lo que estamos logrando.
¿Pero se están dando pasos en el buen camino por parte de las administraciones?
Yo diría que se está intentando, pero muy lentamente. La realidad es que todo va muy lento y que muchísimos fondos que han puesto sus miras en Marbella en este año han salido escaldados porque han perdido el tiempo. Es algo a lo que la administración no le está dando la importancia que realmente tiene. Parece que no tuviera gran relevancia que un fondo que ha llegado se vaya sin haber realizado su inversión, pero desde un punto de vista empresarial es un problema de una trascendencia enorme.
Lo cierto es que grandes capitales de todo el mundo que han focalizado Marbella como un destino para invertir, a los seis meses se terminan marchando porque no hay seguridad jurídica en el aspecto urbanístico. Es posible que al funcionario de turno no le importe demasiado. Pero desde el punto de vista empresarial y del sentido común representa un fracaso terrible, que además es muy difícil de contabilizar.

Pero que debe ser mucho…
Claro. Pero es muy complicado hacer una estadística sobre cuántos miles de millones de euros se podrían haber invertido que al final no se han quedado por no tener una seguridad jurídica. Cuantificar eso sería una noticia que podría abrir muchos telediarios no sólo españoles, sino de todo el mundo.

La recuperación de la economía española, ¿se empieza a notar en el turista residencial -o en el vacacional- de procedencia nacional, o sigue siendo el extranjero el que sostiene el sector en la zona?
Sin lugar a dudas, en estos momentos son los extranjeros los que más están invirtiendo y comprando. El ochenta o incluso el noventa por ciento proceden de fuera, sobre todo de los países nórdicos, Reino Unido, Alemania o Rusia. Los ciudadanos rusos se sienten muy atraídos por nuestra costa, tienen mucho interés por comprar nuestros productos, y prueba de ello es que ya tenemos dos aviones diarios a Rusia. Por otra parte, al término del Ramadán habrá cuatro aviones semanales a Doha, porque para los cataríes, Marbella es un destino premium. También hay mucho interés entre la población de Arabia Saudí, hacia donde ahora mismo hay un avión a la semana y muy pronto va a haber dos. La tradición de todos los reyes de Arabia Saudí, que habían tenido casa aquí, ha hecho que quieran invertir en la zona. Asimismo, tarde o temprano nos encontraremos que Dubai y Abu Dhabi, en Emiratos Árabes, también tendrán líneas directas hasta la Costa del Sol.

Son clientes ya muy fidelizados…
Sin duda. El ciudadano de Oriente Medio, Rusia, países del norte de Europa, Alemania o Reino Unido son clientes nuestros, que de una forma u otra ya conocen Marbella y están plenamente dispuestos a comprar productos aquí. Pero ahora buscan productos de carácter más americano, como pueden ser los residences dentro de los hoteles de marca, los private residences o las villas, que implican el concepto de que pueden alquilar las propiedades cuando no las utilizan. Hay que modernizarse y adaptarse a los nuevos tiempos.

Estos modelos funcionan además en muchos sitios desde hace años…
En efecto. Están funcionando en todos los sitios que son competencia nuestra. Dubai es uno de los lugares del mundo con un sector inmobiliario más dinámico y está apostando por estos tres sistemas: el residence dentro de un hotel, el private residence en un edificio o en la torre contigua y las propias villas. El comprador lo que quiere es tener una propiedad, pero también que le den un servicio y al mismo tiempo tener los menos gastos posibles, y estas son las únicas fórmulas de conseguirlo. Incluso gente con mucho dinero pero con otro tipo de mentalidad prefiere tener una rentabilidad o una expectativa de plusvalía más que un activo absolutamente detenido que se limita a disfrutar unos cuantos meses al año y el resto del tiempo permanece cerrado e improductivo.

¿Y espera entonces que se promueva mucho en la Costa del Sol este tipo de productos?
Mucho. Todas estas grandes marcas, Mandarin, Four Seasons, Carlton, entre otras, vienen con estos sistemas porque saben que el cliente los demanda y que funcionan muy bien desde hace mucho en múltiples destinos. Es un producto con muchas ventajas, destinado a ese cliente de alto poder adquisitivo.
Claro, es un producto muy atractivo, porque el cliente, al comprar dentro de un hotel, participa de la propiedad del hotel, además con su división horizontal, y lleva aparejado el derecho a la Golden Visa o a la residencia, con lo cual es un producto que cumple con todas las expectativas del comprador. Asimismo, abre un mercado con muchas posibilidades, por ejemplo en África, porque dentro del continente africano hay mucha gente con dinero que está viendo en este producto la posibilidad de una inversión, al tiempo que puede tener la residencia. A lo cual se suma lo que hablamos anteriormente de que tiene servicio de mantenimiento: el propietario se despreocupa de gastos de comunidad, mancomunidad, IBI, entre otras cosas, y le saca una rentabilidad.

Además del mercado residencial de lujo, que vemos que tiene un gran futuro por delante, también están esas otras urbanizaciones o viviendas de menor precio, de las que hace unos años nos comentaba que había un notable stock, especialmente en manos de la banca. ¿Se ha liquidado ya ese stock?
Todavía sigue habiendo vivienda sin vender de la época de la crisis, pero cada vez menos. Se ha vendido mucho y a unos precios muy bajos, pese a tratarse en muchas ocasiones de vivienda muy desgastada en cuanto a su mantenimiento por la tremenda crisis sufrida, pero en cualquier caso la verdad es que cada vez hay menos. Además, hay empresarios que han comprado promociones terminadas o sin finalizar, que las han concluido o rehabilitado y las han preparado de manera que ya están teniendo salida. Eso es algo bastante importante, porque este tipo de vivienda ya desgastada o sin mucho interés es esencial que esté vendida, pues es una pena la imagen que proyectan en muchos sitios de costa promociones enteras sin terminar o deterioradas. Por fortuna aquí podemos decir que prácticamente es un problema del pasado.

El año pasado en nuestra IX Jornada lamentaba usted cómo las fórmulas de turismo de bajo coste y la proliferación de los apartamentos turísticos estaba destrozando la imagen del centro de ciudades como Marbella. ¿Ha mejorado esta situación en el último año?
Creo que ese es uno de los cánceres peores que hay a día de hoy, porque además es de muy difícil solución. Es un negocio en auge que genera grandes problemas. Los dos valores más importantes por los que se elige Marbella como destino son el clima y la seguridad, y con esta cuestión de los apartamentos turísticos es muy difícil poder controlar la seguridad. No se sabe quién viene a cada apartamento, cuántos o a qué vienen. Es una realidad que muchos vienen a emborracharse, a organizar fiestas molestas y muy ruidosas. Que vengan a divertirse dentro de un orden es lógico, pero lo que están consiguiendo de alguna forma es hacerles la vida imposible a los vecinos.
Eso es un problema, porque en muchos casos hay personas de cierta edad, jubiladas, que han comprado un apartamento para retirarse y poder vivir tranquilos el resto de su vida, y se encuentran con que la calma y la calidad de vida que tenían se está viendo alterada por el comportamiento de determinadas personas, que además cambian prácticamente de un día para otro porque cada día hay un inquilino nuevo.
Pero insisto en que el problema más importante es la falta de control sobre quién está ocupando esos apartamentos, porque se lo alquilas a una persona pero al final entran seis o siete, y eso es muy difícil de controlar.

El Triángulo de Oro es una ubicación con muchos campos de golf. ¿Se explota este tipo de turismo?
Para la práctica del golf Marbella es un destino fantástico. Pero también nos ha faltado promoción. Es uno de los sitios donde más campos de golf hay por metro cuadrado, pero al tratarse de campos de socios, realmente nunca ha existido el interés de promocionarlo como destino, nunca hemos sabido darle una solución.
Necesitamos crear destino y utilizar más los campos en aquellos momentos en que los socios no los utilicen, que en esos periodos puedan hacerlo otros clientes, porque estos a su vez necesitarán hoteles, restaurantes, irán de tiendas, etcétera. Es decir, generarán mucha actividad en torno suyo.

Y el turismo de salud ¿se está explotando?
Hay un hotel, Buchinger, que está muy consolidado y tiene un éxito tremendo. Los nuevos hoteles de lujo como el nuestro, el Thermas de Carratraca, se han sumado a este importante segmento. Necesitamos publicidad, marketing, porque en este tipo de producto lo que mejor funciona es el boca a boca. Sin duda el turismo de salud tiene mucho futuro, porque quien lo hace bien cosecha un gran éxito, hasta el punto que necesitas esperar tres meses para conseguir ahí habitación. A mí no me cabe duda de que cualquiera preferiría adelgazar en un hotel en Marbella que en Austria a quince grados bajo cero.

Después de todo lo hablado, en la balanza hay por fin más de positivo que de negativo…
A pesar de las debilidades que hemos comentado, cada vez son más las fortalezas. Por eso mirando al futuro tenemos que lanzar un mensaje positivo. El nuevo futuro de Marbella, del Triángulo de Oro y de la Costa del Sol, e incluso de la costa andaluza en general, ha empezado ya. Va a continuar y vamos a ser testigos de grandes inversiones. Pero no puedo dejar pasar la ocasión sin reiterar que necesitamos una convivencia atractiva entre la Administración, los fondos o la banca y el empresariado. Si la Administración no apuesta por el sector y no da facilidades, los fondos van a marcharse y los bancos no van a dar financiación, con lo cual el empresario buscará otro sitio. Se necesita la unión de los tres pilares: financiación, seguridad jurídica y sentido empresarial. Estamos en el camino. Ai

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