Manuel Gandarias, el hombre que creyó en esta revista

Septiembre de 1999. Andalucía Inmobiliaria inicia su aventura gracias no sólo al tesón y esfuerzos de su hoy directora-editora, Rosa Hafner, sino también al apoyo incondicional y las ilusiones aportadas por un experto en el sector, Manuel Gandarias Carmona, que valoró como una gran oportunidad asociarse a un medio de comunicación especializado que respondía a una necesidad clara del mercado. El pasado 5 de agosto, casi dos décadas después, Gandarias fallecía a los 74 años de edad, dejándonos para siempre los buenos recuerdos de quien un día soñó que esta revista era posible y luchó codo con codo por hacerla realidad.

Sin sus conocimientos sobre una de las industrias menos transparentes de aquellos años, su capacidad empresarial y su creatividad, esta revista difícilmente habría salido al mercado. Y aunque ya hace varios años de su marcha de la empresa, nunca perdió el interés por la publicación, a la que de alguna manera siempre se sintió vinculado.

El proyecto editorial que finalmente devino en Andalucía Inmobiliaria, estaba llamado a ser, a priori, la delegación en Andalucía de la publicación nacional Spanish Real Estate, un ofrecimiento que de forma valiente y decidida Manuel Gandarias y Rosa Hafner decidieron rechazar para poner en marcha una cabecera propia, confiados en que la escasa imagen pública de los sectores inmobiliario y de la construcción en la comunidad autónoma así lo demandaba. Cualquier otro producto hubiera sido insuficiente.

Tras la salida al mercado del primer número, con una excelente acogida por parte de profesionales y empresarios, los vínculos de amistad entre ambos empresarios se fueron estrechando. La generosidad, voluntad de diálogo y capacidad de superación demostradas por Gandarias en los buenos y los malos momentos fueron a partir de ahí una constante.

El también fallecido director de Ai durante 15 años, Juan Hochberg, tenía en Manuel Gandarias un modelo del que tomó buenos consejos y mejores enseñanzas, sostenidas en la experiencia de quien fue buque insignia en el florecimiento de Costa Ballena y un referente como pocos en turismo residencial.

Desde que se retirara de la primera línea en sus desempeños profesionales, se dedicó, además de a disfrutar de su familia, a la lectura, la música y la poesía. Gran admirador asimismo de la pintura y la escultura, Internet y las redes sociales fueron su último descubrimiento, ávido como estuvo siempre de nuevas experiencias.

Para esta revista, y en especial para su directora, ha sido un honor haber compartido con él el nacimiento y primeros años de vida de Andalucía Inmobiliaria. De su buen hacer y seriedad, y de su pasión por el trabajo, aprendimos todos.

Seguro que allá donde estés, seguirás guiando nuestros pasos. Descansa en paz.

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