«Hemos aprobado los presupuestos más sociales de la historia»

Juan Manuel Moreno Bonilla

Presidente de la Junta de Andalucía

Tras casi 40 años de gobiernos socialistas en Andalucía, ¿qué significa para usted haber sido el primer presidente de un Gobierno de otra formación política? ¿Es difícil asumir el poder en una comunidad con la que el PSOE tiene vinculada históricamente su identidad?

Supone una gran responsabilidad y, por supuesto, una enorme satisfacción. Andalucía necesitaba un revulsivo, llevábamos demasiados años con un gobierno indolente, pasivo, sin motivación ni capacidad para gestionar una comunidad autónoma con tanto potencial. Los andaluces dijeron alto y claro en las urnas que nuestra tierra necesitaba una transformación urgente. En eso, precisamente, hemos estado trabajando desde el primer día con ilusión, con sensatez y seriedad, porque en juego hay mucho, ni más ni menos que el futuro de millones de andaluces. Con ellos, precisamente, me comprometí a abrir las puertas de la Administración andaluza de par en par, a que entraran nuevos aires, a que esta comunidad se convierta en la locomotora de España. Y, lo más importante, también me comprometí a fortalecer los servicios públicos andaluces, a crear empleo y a destapar todas las malas prácticas que se han llevado a cabo durante mucho tiempo en la Junta de Andalucía.

¿Qué sensaciones está percibiendo entre los ciudadanos y su valoración hacia la gestión de su equipo?

Sensaciones muy positivas. Soy una persona a la que le gusta palpar el ambiente de las calles. Cuando estoy en mi pueblo, Alhaurín el Grande; cuando paseo por Málaga o en las muchas visitas que realizo a cualquier sitio de Andalucía, siempre intento buscar un momento para hablar con los vecinos. Me gusta saber sus opiniones, las buenas y las que no lo son tanto. Tengo muy claro que hay que tener los pies en la tierra y que para saber qué ocurre en tu comunidad hay que tomar constantemente el pulso a la calle, es el sitio en el que realmente sabes si los proyectos que pones en marcha están dando los resultados que esperas.

En cuanto a mi equipo, estoy muy orgulloso del trabajo que viene realizando. Hemos conformado un Gobierno de personas comprometidas, con experiencia en la gestión, con ilusión y que se deja la piel por mejorar la vida de los andaluces. Hoy Andalucía es un ejemplo de diálogo, acuerdo y consenso. Gracias a ello, están saliendo adelante medidas muy beneficiosas para el conjunto de los andaluces, como la práctica eliminación del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, la bajada del tramo autonómico del IRPF o la ampliación a dos años de la tarifa plana de 60 euros para los autónomos. En la orilla opuesta a ese buen clima, a ese Gobierno estable y fuerte, nos enfrentamos a la inestabilidad en el Gobierno de España. Esa inestabilidad tiene paralizado el país en un momento en el que nuestros vecinos europeos están mostrando señales de debilidad económica, y perjudica a Andalucía muy seriamente.

Si mira hacia atrás a estos meses desde la toma de posesión de su equipo de Gobierno, ¿qué balance realizaría de este periodo? ¿Han logrado cumplir los objetivos planteados hasta la fecha?

Los objetivos se están cumpliendo en tiempo y forma, aunque todavía nos queda muchísimo por hacer. El objetivo de mi Gobierno es situar a Andalucía entre las regiones más prósperas y con mayor creación de empleo de España. Fíjese, Partido Popular y Ciudadanos dimos a conocer un documento con 90 medidas de gran calado para cumplir durante esta legislatura, 21 de ellas para los cien primeros días con un profundo acento social que ponía el foco en los más vulnerables, y se han cumplido. Hemos puesto en marcha planes de choque para resolver las situaciones más urgentes, como en las listas de espera; estamos reduciendo la reglamentación, aclarando los procedimientos urbanísticos, estamos reduciendo los impuestos, hemos iniciado los trámites para la supresión de aforamientos y la limitación de los mandatos a ocho años… Los andaluces están viendo que con el Gobierno del cambio las cosas van mejor: las ayudas llegan, las carreteras se arreglan y los servicios públicos funcionan como deben.

¿Cuáles han sido las mayores dificultades que ha tenido que afrontar? ¿Y las mayores satisfacciones?

La situación que más preocupación nos ha generado, sin duda, es el brote de listeriosis. Y mi pensamiento está permanentemente con las familias que han perdido a un ser querido y con las parejas que vieron truncada la ilusión de un embarazo. Pero debo decir, porque es la verdad, que la respuesta por parte del Gobierno andaluz desde el punto de vista asistencial y clínico fue rápida y efectiva. Eso ha sido gracias a los profesionales sanitarios que estuvieron al pie del cañón para ofrecer la mejor atención posible. Desde luego, la Junta de Andalucía se personará en la causa judicial para defender a los afectados.

La mayor satisfacción es que los andaluces están viendo que el cambio en nuestra tierra era posible y real. Hemos aprobado los presupuestos más sociales de la historia, aumentando el gasto en Sanidad en 700 millones, con una inversión total de 10.500, el mayor presupuesto de la historia de nuestra comunidad en materia sanitaria. También hemos incrementado el gasto en educación en 200 millones y 70 en Dependencia. Y todo eso lo ha hecho PP y Ciudadanos, ni PSOE ni Adelante Andalucía, que supuestamente abanderan las causas sociales.

¿Cómo valora la actuación de sus socios de gobierno y su labor al frente de las consejerías que tienen asignadas?

Desde el primer minuto este Gobierno ha actuado como uno solo y esa frontera de dos partidos políticos diferentes casi se ha difuminado. Obviamente somos partidos distintos, pero trabajamos en un mismo objetivo que es Andalucía: crear empleo y riqueza y que los servicios públicos andaluces funcionen correctamente. Con Ciudadanos hay una actitud de máxima lealtad y empatía y eso es lo que percibe la gente en la calle. No hago diferencias entre una consejería u otra porque sea del PP o Ciudadanos.

¿Qué opina de la realidad del tejido empresarial andaluz? ¿Cuáles son sus principales virtudes y carencias?

Andalucía tiene un potencial increíble para colocarse a la cabeza de España en número de emprendedores y uno de los objetivos del Gobierno del cambio es crear el entorno favorable que hasta ahora no existía. Por eso, hemos puesto en marcha un ambicioso paquete de reformas de las que puedo destacar la bajada de impuestos y la simplificación y agilización de trámites administrativos. Tenemos muy claro que debemos incentivar el talento de los emprendedores en todas las áreas, que aportan el 19% del PIB de Andalucía. Facilitar el acceso, apoyar el crecimiento de las empresas, ayudar a que generen empleo, potenciar el papel de la mujer emprendedora y, algo que consideramos muy importante, dar una segunda oportunidad a quien se ha podido equivocar en la opción de negocio que pudo elegir en un primer momento. Nuestra misión será crear el clima necesario para ofrecer a los empresarios herramientas para que sigan creando empleo, y a los que empiezan el camino, guiarlos, siempre que lo necesiten, en cualquier momento, para lo que hemos creado la figura del ‘project mánager’.

¿Existe suficiente cultura emprendedora en nuestra región?

En Andalucía contamos con cerca de 529.000 autónomos cotizando a la Seguridad Social. Se puede decir que son ellos, los que levantan cada día la persiana de sus negocios, los que más empleo generan en nuestra tierra. ¿Hay suficiente cultura emprendedora? Sí, pero puede haber más y en mejores condiciones, y ahí entran en juego todas las iniciativas que, como le comentaba anteriormente, estamos poniendo en marcha. Desde el Gobierno de Andalucía estamos poniendo los mimbres para que haya más emprendimiento y más empleo en Andalucía.

¿Qué pasos está dando la Administración autonómica para fomentar el autoempleo y la creación de empresas? 

Entre las primeras medidas que pusimos en marcha fue el programa de estímulo a la creación y consolidación del trabajo autónomo en Andalucía, que contiene la ampliación de la tarifa plana de 60 euros para nuevos autónomos a 24 meses y cuotas superreducidas para jóvenes menores de 30 años y mujeres del ámbito rural, que pagarían en el mismo periodo tan sólo 30 euros. Nuestro objetivo era mejorar las condiciones de los autónomos y creemos que de esta iniciativa se podrán beneficiar al año más de 5.000 emprendedores. La bajada de impuestos y la reducción de trámites también tendrán un efecto beneficioso. Queremos que Andalucía se convierta en un polo de creación de empleo y de atracción de grandes empresas y también de las pymes.

No hace mucho hablaba de que los nuevos presupuestos que proyectan para 2020 apostarán por los sectores productivos. ¿Qué papel va a tener en esa apuesta la construcción, un sector locomotora de la economía, con una enorme posibilidad de generar empleo directo y gran capacidad de empleo indirecto?

El sector de la construcción y las actividades ligadas al inmobiliario desempeñan un papel clave en la economía andaluza, tanto desde el punto de vista de su repercusión por el lado de la demanda como por su relevancia en términos de empleo y de tejido empresarial. Por tanto, seguirá siendo un segmento protagonista del desarrollo de la comunidad. Estamos trabajando ya en el dibujo de los presupuestos de 2020, que incluirán planes estratégicos de carácter económico, aunque estos estarán condicionados por la definición del nuevo marco de fondos europeos, que establecerá los recursos con los que contará España y Andalucía. En cualquier caso, las políticas de vivienda e infraestructuras deben estar en consonancia con aspectos tan relevantes como las actuales necesidades de movilidad de los andaluces y, en general, con las dinámicas de la población andaluza.

¿Cuáles van a ser las prioridades presupuestarias en materia de inversión en infraestructuras? ¿En qué medida les limitan las multas y deudas que han tenido que asumir?

Obviamente, el escenario que nos hemos encontrado no ha sido un camino de rosas, como ha pasado en la Consejería de Fomento, donde se han encontrado más de mil millones de euros de deuda en las agencias de Fomento y sentencias judiciales millonarias, como la del Metro de Sevilla, que ha costado 164,7 millones a todos los andaluces. El 31 de julio saldamos ese pago, donde se incluye un peaje de 37,8 millones derivados de intereses de demora. Ese lastre condiciona las inversiones en infraestructuras en los próximos años, pero confiamos en contar con unos presupuestos en 2020 más expansivos, que mantengan ese compromiso por sacar adelante obras que estaban paralizadas y proyectos que ayuden a vertebrar la comunidad, además de apostar por la conservación de la red viaria, por actuaciones de mejora de la movilidad y por una política de vivienda que responda a las demandas de los ciudadanos.  

Y al respecto del Plan de Infraestructuras del Transporte 2021-2017, ¿cuáles van a ser sus líneas maestras?

El PITMA, desde que se inició su redacción, se basa en un plan realista, posible y realizable. Se está elaborando a partir de una sólida base económica a través de tres vías de financiación: los recursos propios, la colaboración público-privada y los fondos europeos. De ahí que se inicie en 2021 y tenga el mismo horizonte de seis años que el marco comunitario. El PITMA tendrá como prioridad conseguir equilibrar territorialmente Andalucía y acercar a las diferentes provincias. Además, va a tener muy en cuenta la potenciación del transporte público, la apuesta por la conservación de carreteras y la mejor conexión de las infraestructuras metropolitanas y los nodos logísticos. Por último, no obviamos que tendrá un carácter social de creación de empleo y una especial atención y respeto con el medio ambiente y el patrimonio. 

Málaga es una ciudad pionera en el fenómeno de las smart cities, y otras como Sevilla también están apostando fuerte por destacar en este terreno. ¿Tienen previstas iniciativas para fomentar este modelo de ciudad sostenible e inteligente, incluyendo acciones relacionadas con la movilidad?

Desde el Gobierno andaluz estamos apostando por fomentar la economía digital en el medio rural andaluz y en pequeños municipios de Andalucía. La Consejería de Economía ya se trabaja en una futura línea de incentivos dirigidos a ayuntamientos, que se convocará en el último cuatrimestre del año y que estará dotada con diez millones de euros. En materia de movilidad, la Consejería de Fomento está trabajando en un proyecto de instalación de electrolineras en el trazado de la A-92 para fomentar el uso del vehículo eléctrico. Su implantación forma parte de las medidas de Smart Mobility que espera desarrollar en los próximos meses.

En materia de vivienda, están redactando el Plan Vive en Andalucía 2020-2030. ¿Cuáles son las prioridades de su Gobierno en este capítulo? ¿Serán ambiciosos en materia de rehabilitación y en regeneración urbana?

El objetivo es ser ambiciosos y más si cabe con un plan con una vigencia de diez años. El actual plan programó unas actuaciones que se han revelado insuficientes para alcanzar los objetivos de garantizar el acceso a la vivienda. Uno de los pilares del Plan Vive en Andalucía, que en septiembre ha salido a exposición pública para recabar las aportaciones de los agentes sociales y económicos, será fomentar el acceso a una vivienda a un precio asequible mediante el incremento del parque de viviendas en alquiler y venta. Eso no significa que dejemos de lado la rehabilitación. El informe ‘La Accesibilidad de Viviendas en España’ señala que dos de cada tres edificios de Andalucía no son accesibles desde la calle al portal del inmueble. Datos como estos nos obligan a darle un giro a estas políticas. Además, y ésta también es otra novedad, se va a apostar por la adecuación de edificios de interés arquitectónico.

¿Van a favorecer con algún tipo de medidas el acceso a la vivienda de colectivos que lo tienen especialmente difícil como los jóvenes?

Evidentemente. No podemos obviar que el 37 por ciento de los demandantes de vivienda protegida son jóvenes de 18 a 35 años, que serán un colectivo prioritario en el Plan Vive en Andalucía. Este plan recoge, por ejemplo, un programa de ayudas a jóvenes con recursos limitados para la adquisición de viviendas con algún tipo de protección.  

Observando todo lo acontecido en el sector inmobiliario en la última década y analizando el escenario actual, ¿hacia dónde cree que camina esta actividad en Andalucía? ¿Se deben sentir los empresarios del sector acompañados por su Administración autonómica?

La eficiencia energética, la innovación y la incorporación de las nuevas tecnologías no son un reto al que se enfrenta únicamente este segmento, sino que constituyen las grandes oportunidades de futuro del conjunto de las actividades productivas. En este sentido, existen nuevas y muy interesantes propuestas que propugnan reducir los tiempos y el coste de la construcción a través del uso de nuevos materiales y las crecientes experiencias en el uso del Big Data y la realidad virtual.

Desde el Ejecutivo andaluz estamos desarrollando iniciativas encaminadas a corregir, siempre de forma coordinada con otras administraciones del Estado, los desequilibrios que aquejan al sector. El Plan Vive trata de adaptarse a las demandas actuales y al desarrollo en la comunidad de los programas regulados en el Plan Estatal de Vivienda 2018-2021. Sus ejes de actuación tenderán a facilitar el acceso a la vivienda mediante el fomento de promociones en los suelos destinados a vivienda protegida y a la gestión de bolsas de viviendas destinadas al realojo de personas en situación de emergencia habitacional.

¿Estamos mejor preparados que hace doce años para afrontar una hipotética futura crisis? ¿Sería la actividad inmobiliaria tan vulnerable como en la anterior?

En los años posteriores a la crisis económica de 2008 este sector ha venido experimentando un reajuste, teniendo en cuenta que en la etapa anterior se produjeron severos desequilibrios. El impacto de ajuste, la destrucción de empleo y la desaparición de empresas fueron muy severos en las etapas iniciales de la crisis. Sin olvidar la desaparición de las empresas inmobiliarias más jóvenes. No obstante, el sector ha registrado en los últimos tres años señales evidentes de reanimación, si bien lejos de los niveles que precedieron al estallido de la burbuja inmobiliaria. Hay que ser precavidos, porque esta nueva fase de expansión de la actividad, todavía en una etapa muy inicial, no está exenta de desequilibrios, ni de riesgos.

El impacto del Brexit sobre el mercado inmobiliario andaluz, especialmente sobre el turismo residencial donde tanto peso tienen los ciudadanos británicos, preocupa entre los empresarios del sector. ¿Se han previsto desde la Junta medidas para contrapesar los posibles efectos?

Más de 75.300 ciudadanos británicos residen en Andalucía. Y unos 2,9 millones nos visitan cada año para disfrutar de su tiempo de ocio y vacacional. Casi tres millones de turistas anuales, nada menos, que suponen prácticamente la cuarta parte del total de turismo internacional que recibe nuestra región. Con cifras así, es una obligación estar preparados para reducir el impacto del Brexit, tanto si la salida se produce de forma acordada como si no.
En este sentido, y más allá de las disposiciones normativas que se han adoptado, creamos en marzo un comité interconsejerías que se ha encargado de analizar y formular un completo programa de medidas de preparación y contingencia para minimizar los efectos y las consecuencias del proceso. En este programa, que acabamos de presentar, se ha incluido un bloque específico para las zonas especialmente afectadas por el Brexit, como el Campo de Gibraltar, y un total de 112 medidas clasificadas en: 62 acciones de apoyo, 12 de información, 11 de seguimiento específico, 15 de requerimiento a otras administraciones, 6 medidas concretas y 6 de promoción, dirigidas -estas últimas- a garantizar el flujo turístico procedente de este mercado.

España, y de manera muy importante Andalucía, es uno de los destinos turísticos internacionales líderes en el mundo. ¿Están satisfechos con el modelo de turismo que representa nuestra comunidad autónoma? ¿Y con la normativa que regula la vivienda con fines turísticos?

El turismo lleva décadas funcionando con éxito en nuestra región. Si lo denominamos industria turística es precisamente por su demostrada capacidad de generar riqueza y empleo, de impulsar la región y de adaptar su modelo a los cambios experimentados por la demanda y por la propia evolución del ciclo económico.

Ahora bien, esto no quiere decir que no se pueda mejorar. Las administraciones públicas tenemos margen para actuar, y lo queremos hacer mediante un nuevo Plan General de Turismo Sostenible, en cuyo diseño trabajamos para mejorar la apuesta por la sostenibilidad, equilibrar mejor los flujos turísticos en el tiempo y en el territorio y elevar la calidad y competitividad de nuestra oferta.

En cuanto a la normativa de viviendas con fines turísticos, creo que se ha demostrado insuficiente para la envergadura que ha tomado este sector, no solo en nuestra región sino en todo el territorio nacional. Somos conscientes del limitado campo de actuación en el que nos podemos mover, porque solo el uso turístico de estas viviendas es competencia de la comunidad, mientras que el resto depende de otras instituciones como el Estado o los ayuntamientos, por lo que sería bueno contar con una mayor implicación del Gobierno central, que defina unos parámetros comunes a aplicar en todas las regiones turísticas españolas.

¿Es necesario incrementar la calidad del turismo andaluz? ¿Es posible reducir la estacionalidad?

Sí y sí. Nuestra oferta ya no compite en precios. Sería tan irracional como contraproducente intentar bajar los costes –y en particular los laborales- al nivel de otros destinos como Turquía, Túnez o Egipto, que están recuperando con rapidez la cuota turística perdida de ejercicios anteriores. Nuestra liga ya no es esa. Y sabemos que la diferenciación viene de la mano de la calidad, de la diversificación y del aprovechamiento de la complementariedad de los magníficos productos que existen en nuestra región. Esas son las mejores herramientas que tenemos a nuestro alcance para poder ofrecer una Andalucía abierta todo el año, para reducir la estacionalidad y fidelizar al viajero.

Para concluir, ¿qué objetivos básicos se ha marcado como ineludibles para esta legislatura y, visto lo acontecido hasta ahora, qué grado de éxito augura?

Mejorar la sanidad y la educación, blindar y proteger la atención social a los más vulnerables y, por supuesto, crear empleo. El Gobierno del cambio ha despertado interés y está generando confianza fuera y dentro de Andalucía. Nuestra tierra necesitaba que se generase el clima de estabilidad del que gozamos ahora. Bajamos impuestos, simplificamos trámites administrativos y las ayudas al emprendimiento se dan en tiempo y forma, en definitiva, ofrecemos un entorno idóneo en el que poder invertir. Y todo esto va a abrir las puertas a grandes inversiones, lo que se traducirá en la creación de más puestos de trabajo y de riqueza en Andalucía.